"El PNV puede aportar mucho al PP para que dé un viraje en este nuevo tiempo"
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, analiza en esta entrevista el papel que desea jugar su partido la próxima legislatura con el futuro Gobierno de Mariano Rajoy y cómo vive el proceso para renovar su Ejecutiva nacional, el Euskadi Buru Batzar (EBB), en enero.
El PNV garantizó a Zapatero un tiempo de estabilidad presupuestaria para buscar la paz. ¿Qué tipo de cobertura puede ofrecerle a Rajoy con mayoría absoluta?
No es una cuestión cuantitativa, como pudo ser con el Gobierno del PSOE, sin mayoría absoluta. Hemos de ser conscientes de dónde venimos cada uno y, por lo tanto, de cuáles son los lastres. En el caso del PP, están relacionados con la interpretación de una realidad diferente en Euskadi, del conflicto político y del contencioso vasco. En ese sentido, el PNV le puede aportar cualitativamente mucho al PP para su gestión interna en el avance de su discurso en este nuevo tiempo. Le puede ofrecer cualitativamente al PP la posibilidad de dar un viraje en su discurso.
¿Cómo, lo puede concretar?
Hombre, sin haber estado con quien va a ser presidente del Gobierno español, tampoco sé muy bien a qué estaría dispuesto el PP. Pero no es sólo con el PP español, sino también con el PP del País Vasco. En los resultados electorales del 20-N, Euskadi ha reflejado un color diferente al del conjunto del Estado, con la excepción de Catalunya. Y eso tiene que hacer pensar al PP vasco.
¿Ve a Rajoy capacitado para acallar al sector más duro de la derecha y completar la pacificación de Euskadi tras el cese de ETA?
Ha logrado mayoría absoluta. Una vez sea investido como presidente, deberá ejercitar esa autoridad no sólo con legitimidad, sino con una capacidad de actuación diferente a la que ha tenido hasta ahora.
Eguiguren ha dicho que ha habido contactos entre el Gobierno y ETA.
Prefiero no opinar ni decir nada.
¿La aprobación del nuevo estatus político para Euskadi en el año 2015 significaría la resolución definitiva del llamado conflicto vasco?
Yo aspiro a que eso que denominamos normalización en la convivencia política sea el culmen de la resolución de este problema político. ¿Que el estatus que planteamos para el año 2015 sea la solución final? No, yo no creo que haya final nunca, pero sí la reconducción de lo que es el contencioso vasco.
Pero si ese nuevo estatus recogiera el derecho a decidir, ¿se podría hablar del final del conflicto?
Evidentemente, lo que pueda ser la inclusión del derecho a decidir, al margen ya de su ejercicio posterior, sería un avance importantísimo para eso que se puede resumir en la resolución del conflicto político.
Ha pedido "medidas inmediatas" al nuevo Gobierno para la crisis, el acercamiento de presos, la legalización de Sortu... Si no las adoptase, ¿le retirará su mano tendida?
Siempre estaremos dispuestos a hablar. Hoy no podemos decir que tenemos confianza, pero tenemos esperanza. Si no hay pasos, estaríamos hablando de quiebra de confianza.
¿Firmará su partido un acuerdo de mínimos con Amaiur, como le ha ofrecido esta formación, para defender el derecho a decidir en el Congreso?
Si lo que pretende Amaiur es poner en tela de juicio nuestra vocación con aspectos identitarios, ese debate al PNV no le dura ni medio minuto. Sí, punto. En ese concepto de construcción nacional, 34 años nos avalan al PNV en esta última etapa llamada democrática. Y es lo que no avala a Amaiur o al grueso de Amaiur. No, no, no son originales. Y por eso digo, sin complejos, que nuestro tipo de hacer política no tiene nada que ver con Amaiur.
El PNV ha defendido que Amaiur tenga grupo propio ante la oposición del PP. ¿Adoptará alguna iniciativa para ello?
No, no nos corresponde. Hay un Reglamento de la Cámara, y supongo que el PP tendrá mayoría en la Mesa del Congreso. Por lo tanto, que Amaiur no pierda ni un segundo en venir al PNV para ver qué hacemos. Nosotros decimos que por unas décimas de porcentaje no merece la pena este debate y que Amaiur debería tener grupo, pero punto.
Cada vez se escuchan más voces pidiendo una reforma de la Ley Electoral. ¿Qué le parece?
Denuncié ya en precampaña que me preocupaba la posible recentralización del Estado, tras la que estuvieran el PSOE y el PP, y la pretensión de reforma de la Ley Electoral. Si está basada en discursos que no son fundamentados, como son los de Rosa Díez y UPyD o de IU en alguna ocasión, en relación a la presencia de los nacionalismos en la representación de las Cortes Generales, digo en primer lugar que están actuando contra la propia Constitución, que reconoce las comunidades históricas y el Estado plurinacional. Y segundo, hay catedráticos constitucionalistas que ya han salido a decir que la representación de los partidos nacionalistas está ajustada a la Ley Electoral.
Tras el 20-N, usted ha defendido la necesidad de que haya un único "modelo de PNV" en todos los territorios. ¿Qué significa?
Esto hay que interpretarlo desde la reflexión que hemos realizado, incluso desde la organización territorial de Gipuzkoa, que después de las elecciones municipales y forales ya procedió a una reflexión. Todos coincidimos en que hay un modelo PNV. Creo que el modelo PNV en todos los territorios debe ser algo que combine el discurso político y reivindicativo sobre los grandes temas con la acción de gobierno del día a día. Y, además, el ejercicio como PNV de penetración y comunicación en la sociedad. Este es el modelo por que el abogo para todos los territorios.
Cabe interpretar que no se ha dado hasta ahora...
Hemos hecho nuestros análisis, y cada uno en su territorio habrá hecho sus análisis. Hay en ese sentido reflexiones internas en el PNV de que, quizá, ha habido momentos en que nos hemos alejado de esa comunicación y cercanía con la sociedad. Sin ponerle más baldones a esta reflexión, que, además, es en positivo.
¿Ha logrado el consenso interno, uno de sus propósitos cuando accedió al cargo en 2007?
Tenía, y tengo, una ponencia política, que ha sido la guía de trabajo. Internamente, creo que hemos consolidado el PNV.
Pero ¿ha logrado el consenso interno?
No me muevo por el parámetro del consenso interno. Yo surgí de un consenso en 2007, pero no era mi vocación, mi reto, mi objetivo, mi quehacer... hacer un consenso interno. Creo que lo he hecho. Creo que hemos ido educando el partido y trabajando en una pedagogía sobre cuál debe ser el proyecto en el futuro.
¿La próxima ponencia política seguirá la línea marcada por la aprobada en 2007?
El espíritu del documento político, su propio título dice Euskadi nación europea, sigue existiendo. Está totalmente en la línea de la ponencia política que aprobamos en 2007.
Nadie duda de que será reelegido presidente del partido. ¿Usted lo desea?
Es una pregunta delicada porque podría parecer que obedece a apetencias personales. Me quedo con que la afiliación ha propuesto mi nombre para que sea presidente del EBB y lo acepto encantado, con orgullo.
En el próximo EBB, ¿quiere contar con el equipo actual, incluido Joseba Egibar?
No me corresponde a mí. Eso le corresponde a los afiliados y afiliadas del PNV. Si yo tuviera que trabajar, lo haré con el equipo que resulte del proceso interno.
Pero ¿está satisfecho con el equipo actual?
Mire, no es cuestión de si estoy satisfecho con nadie, porque el primero que me evalúo soy yo mismo, y yo soy muy autoexigente conmigo mismo. Y creo que hay cosas que mejorar, incluso en la actuación de uno mismo.
El nuevo EBB deberá designar a un candidato a lehendakari. ¿Quién es su apuesta?
No tengo apuestas. En eso soy muy escrupuloso y respeto todos los procesos electorales, sean para cargos internos como para cargos institucionales. Y vengo diciendo que esa reflexión le corresponde a la próxima Ejecutiva nacional y hasta el 15 de enero no sabremos, formalmente, cuál será la Ejecutiva.
Josu Erkoreka, Izaskun Bilbao, José Luis Bilbao...
No, no, no tengo nada que decir de nadie.
Y usted, ¿aspira a ser el candidato a lehendakari?
Yo, en estos momentos, estoy inmerso en un proceso (de renovación del EBB) como para que tenga que hablar de lo que afecte a otros procesos.
Pero ¿descarta o no la posibilidad de ser candidato a lehendakari?
A lo que a mí respecta, no me refiero.
¿Es partidario de mantener la bicefalia del PNV? Egibar ha dicho días atrás que forma parte del "ADN del PNV".
Nadie ha planteado la modificación de la bicefalia en la reforma de los estatutos nacionales, en los que también estamos inmersos. Por lo tanto, la bicefalia no se toca y se mantendrá. Es santo y seña del PNV. Y a partir de aquí, ya entramos en terrenos más resbaladizos, pero conviene hacer pedagogía. Y pongo el caso de Carlos Garaikoetxea como ejemplo. Era presidente del Euskadi Buru Batzar y pudo ser candidato a lehendakari. Otra cosa es que, cuando fue elegido lehendakari, era incompatible con ser presidente de la Ejecutiva nacional y, por lo tanto, tuvo que renunciar a uno de los cargos. En estos momentos, alguien pretende hacer en relación a mi persona una interpretación que confunde la bicefalia con lo que es ilegibilidad e incompatibilidad. Son conceptos absolutamente diferentes. Y respecto a la incompatibilidad, esta se produce cuando hay que tomar una decisión. No tengo nada más que decir.
¿Y se ve en la situación de Garaikoetxea?
No tengo respuesta.
¿Mantendrá durante los próximos meses la presión sobre el lehendakari para que convoque elecciones anticipadas?
No planteamos la presión por el hecho de que tenga que haber unas elecciones, sino porque quienes gobiernan no son responsables con la sociedad vasca. Juegan en base a un pacto entre el PSE y el PP cuestionado una y otra vez por el PP. Actúan también de manera no responsable cuando no hay un programa de gobierno, cuando no hay un proyecto económico, cuando hay un retraso en los proyectos del calendario legislativo, cuando la realidad sociopolítica vasca es diferente a lo que refleja el Parlamento vasco. Por eso apelamos a la responsabilidad y no por el hecho de que deban adelantarse las elecciones.
¿Y apelará a la responsabilidad de Rajoy para que el PP vasco retire su apoyo a Patxi López y le empuje a convocar elecciones anticipadas?
No, no. No lo hicimos con Rodríguez Zapatero, por mucho que en un primer momento desde el PSE o el Gobierno vasco se intoxicó públicamente sobre la pretensión del PNV. Y no lo haremos tampoco con Mariano Rajoy. No ha sido ese el estilo del PNV y no lo será.
Usted ha dicho que López llega tarde con su propuesta de pacificación, pero ¿comparte su contenido?
Por supuesto que lo comparto. La cuestión es que los contenidos no son del lehendakari López. Lo que presentó como decálogo en el Parlamento vasco está basado en resoluciones del Parlamento vasco que vienen ya de 1997 en materia de política penitenciaria. Y nosotros, el PNV, sí aprobamos esas resoluciones, y el PSE, no. Y plantea, además, esta cuestión sobre la política penitenciaria en 2011 con el argumento de que el PP tiene una ley que le ampara para hacer otra política penitenciaría. Y uno se dice: ¡Si es la misma ley que tenía el Gobierno de Rodríguez Zapatero! ¿Qué ha hecho el lehendakari López por reivindicar ante Zapatero esa política penitenciaria que ahora reclama al PP? Entonces, bienvenido sea el lehendakari López al club, pero de ahí a pretender liderar la pacificación, pues no. Llega tarde.
21/10/2011
Entrevista a Iñigo Urkullu (Deia)
"Creo en la voluntad de Zapatero para que se llegue al final de esta etapa negra"
Satisfecho porque su papel de facilitador ha desembocado en el cese definitivo de la actividad armada de ETA, Urkullu reflexiona sobre algunas de las claves que han permitido llevar a buen puerto el proceso. Entre otros, ensalza la labor de Lokarri y de las fundaciones internacionales.
BILBAO.Iñigo Urkullu no podía disimular su alegría tras conocerse el comunicado de ETA. Su primer recuerdo fue para las víctimas de la banda armada, a los que recordó señalando que "su sacrificio no será estéril". El líder del PNV calificó de "magnifica noticia" la difusión del comunicado y brindó el apoyo de su partido a la izquierda abertzale para con el conjunto de las formaciones políticas y sociales de Euskadi "recorrer unidos el camino de la reconciliación y la concordia". El presidente de la formación subrayó que este comunicado "era la única comunicación de ETA que nos interesaba y por fin ha llegado" y añadió: "La pesadilla se acaba". "Por fin vamos a poder pasar página. Despertar sin miedo y mirar al futuro con esperanza. El bien supremo de la paz está a la vuelta de la esquina. Euskadi ha doblegado la violencia", manifestó.
ETA ha anunciado un cese definitivo de la actividad armada, pero cese no es sinónimo de disolución.
Efectivamente, no es sinónimo. En cualquier caso, todos tenemos que ser conscientes de que lo importante es el fin de la violencia y de la lucha armada y que no se ejerza ningún tipo de violencia bajo ninguna excusa. Todo lo demás -disolución, entrega de las armas, acta final de liquidación...- se gestionará de otra manera en su momento, pero todo con el convencimiento pleno por parte de todos de que esto ha terminado.
¿Ha sido la conferencia internacional una pista de aterrizaje para que ETA dé este paso, un acto de generosidad, un por la paz un ave maría?
No es la primera vez que se ha planteado la conveniencia de una conferencia internacional. En el proceso de Loiola, el PNV planteó esta posibilidad en una reunión celebrada en octubre de 2006. Anteriormente, en 1996, Elkarri también lo intentó. No es patrimonio de la izquierda abertzale, es patrimonio de todos los que hemos participado en dicha conferencia, de todos los que lo hemos impulsado y de que se haga como pista de aterrizaje para la izquierda abertzale. Todos sabemos que la responsabilidad de no vivir un tiempo de paz es de la organización terrorista ETA y sabemos que la responsabilidad de poder vivir en un tiempo de paz depende de la decisión de ETA de renunciar a la lucha armada. Somos conscientes de que hay una exigencia de la sociedad vasca que no había sido atendida por ETA y que quien está necesitado de que la violencia termine de manera definitiva es la izquierda abertzale. Es su problema y también su necesidad.
Pero han necesitado ayuda externa.
No son capaces de hacer ese camino en solitario, perteneciendo a un mismo mundo no han sabido decirle claramente a ETA que su tiempo ha terminado y que tiene que cesar definitivamente. Para eso es necesario darles cobertura. Así ha sido el guion establecido previamente en el que hizo suya la Declaración de Aiete, con el llamamiento a ETA. Si se quiere caricaturizar o minimizar la conferencia, o patrimonializarla, se puede hacer, pero es muy miserable. Todos somos conscientes de que esto ha sido necesario no solo como pista de aterrizaje, también para que las personalidades internacionales supieran de primera mano cuál es la posición de cada uno de los agentes implicados. La izquierda abertzale sabe que somos otros los que le estamos solucionando los problemas.
Usted, su partido, ha hecho de puente entre dos mundos incomunicados (izquierda abertzale y PSE) para que confluyan en torno a una misma mesa. Imagino que ha sido muy complicado.
Así lo ha sido, sobre todo porque veníamos de fracasos anteriores motivados por la decisión de ETA de volver a la acción violenta y porque han habido actos violentos que han generado muertos. Todo esto ha generado mucha desconfianza y fuertes resistencias a celebrar encuentros públicos. Pero finalmente ha sido posible, en buena medida porque la conferencia internacional ha servido como base para el encuentro público entre los agentes de este proceso, que de otra manera quizás nunca se hubiera producido.
El Gobierno español deja hacer pero no se compromete.
Hay que entender la situación que vive el Estado español, sobre todo porque está en medio de unas elecciones, porque ve que el PP está vigilante a la espera de un paso en falso del gobierno. Y necesita cobertura por parte de otros agentes internacionales. En ese sentido, al Gobierno español le viene bien el apoyo del gobierno francés y de la conferencia internacional.
¿Qué margen le queda al Gobierno de Zapatero para impulsar el proceso?
No tiene margen para impedir nada ni para promover nada. Está en una actitud de dejar hacer, de dejar que las cosas transcurran su curso, que no es poco para un gobierno que está en las circunstancia que están. Particularmente, yo creo en la voluntad del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de que se llegue al final de una etapa negra en la historia de la sociedad vasca, pero también del Estado español.
¿Se puede esperar algo parecido de Rajoy cuando llegue a Moncloa o actuará en dirección contraria?
En este caso hay que tener en cuenta tanto lo que se dice como los silencios. Le doy mucha importancia a que Mariano Rajoy en su discurso no haya seguido la senda trazada por Aznar, que cuando fue presidente también actuó de manera diferente a lo que dice hoy, o por algunas voces destacadas de su propio partido. Frente a esto apelo a la generosidad y a la altura de miras para no caer en la tentación de intentar sacar rédito electoral o partidista de esta cuestión.
Hasta ahora, Rajoy ha optado por no mojarse.
Creo que la generosidad y la altura de miras también pasa por el silencio en determinados momentos y determinadas cuestiones. El PP tiene la presión de sus propios discursos del pasado, la presión de una manera de hacer política basada en identificar legítimas aspiraciones nacionales con el terror asimilando nacionalismo a terrorismo. Rajoy es cautivo de todas esas presiones alimentadas y cultivadas por su propio partido durante años, pero al mismo tiempo creo que sabe interpretar cuál es la disposición de la sociedad vasca y la cobertura que el PNV le daría también a un gobierno del PP si se da el caso.
¿La hoja de ruta de este proceso beneficia electoralmente a Amaiur de cara al 20-N? ¿Es casualidad que ETA anuncie su final en vísperas de las elecciones?
El momento actual no se entiende si no se tienen en cuenta los anteriores procesos de paz frustrados, sin la acción policial y judicial contra ETA, sin una conciencia muy arraigada en el 99% de la sociedad vasca de que esto tiene que terminar, sin un proceso de necesidad de la propia izquierda abertzale de tener representación institucional, sobre todo tras el riesgo corrido en las pasadas elecciones municipales y forales de haberse quedado fuera de las instituciones. Muchos, no solo de mi partido también de otras formaciones, han sido los que me han preguntado sobre el beneficio que la llamada izquierda abertzale pueda tener con todo esto. Muchos me han dicho si no nos damos cuenta de que la más beneficiada de todo esto puede ser la izquierda aber-tzale y de que en las pasadas elecciones fuimos los mayores perjudicados. El PNV desde el primer momento ha tenido claro que arriesgará lo que tiene que arriesgar, incluso en solitario. Aún a costa de poner una merma coyuntural de nuestra representación institucional, el PNV está dispuestos a asumir riesgos si a cambio conseguimos que la sociedad vasca puede vivir en paz. Esto es lo que me anima: ser honesto y coherente, hacer honor a todos los que antes de mí en este partido han trabajado por esto. Y si de esto se deriva que el 20-N otros partidos se benefician de ello porque hay una utilización electoral de la situación...
¿Cree que el electorado les reconocerá su labor?
Yo confío en la sociedad vasca y confío en que percibirá el papel que hemos jugado, en nuestro compromiso. Recuerdo en este sentido, nuestra decisión de hace un año en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado en la que, además de dotar de estabilidad presupuestaria para el Estado español y evitar que fuera intervenido como Grecia y de impulsar el desarrollo del autogobierno y las transferencias de competencias a Euskadi, logramos más tiempo para que Zapatero agotara la legislatura y dar así más tiempo a la construcción de la paz.
Al lehendakari le ha pillado todo esto fuera de Euskadi. Tampoco estuvo en la Conferencia Internacional. ¿Le han podido las razones electorales y la presión de su socio preferente, el PP?
Su actitud ha estado marcada por la desorientación absoluta, no ha sabido cuál es el papel que le corresponde como lehendakari de todos los vascos, no solo como lehendakari de los votantes del PSE y el PP. Fue él mismo el que, no hace mucho, a la luz del papel activo que el PNV había tomado en todo este proceso, reivindicó en rueda de prensa oficial el papel de liderazgo que le correspondía y, sin embargo, no ha ejercido ese papel. No estuvo en la conferencia internacional pero, por contra, el mismo día su consejero de Interior mantuvo un encuentro discreto con Kofi Annan. Como secretario general del PSE, dijo que no iban a estar en esa cumbre y finalmente sí lo han hecho. Es evidente la desorientación, pero lo más grave es que no ha desempeñado una labor proactiva en aquello que la mayoría de los vascos y las vascas demandan, la búsqueda de la paz. Su ausencia es una tacha institucional muy importante.
¿Qué relato del conflicto va a quedar para la historia?
Cada uno intentará hacer su propia narrativa de lo que ha pasado en las últimas décadas en Euskadi, pero la historia es clara y única. Aquí ha habido una organización terrorista que nunca tuvo que existir y que ha causado mucho dolor, ha dejado muchas víctimas en el camino, ha alterado la normalidad política y democrática de este país y ha supuesto un gran obstáculo para la construcción nacional vasca y el autogobierno.
«No es bueno para el nuevo tiempo que a PNV y PSE les separe una sima»
Las próximas dos semanas se auguran ajetreadas para el PNV y su presidente, Iñigo Urkullu (Alonsotegi, 1961). Tras la pérdida de la Diputación de Gipuzkoa y asegurada Vizcaya, Urkullu centra ahora sus esfuerzos en conservar el poder en Álava, aunque ello no le impide hacer un análisis con perspectiva de futuro.
- ¿Qué le ha parecido la decisión de su partido en Gipuzkoa de no pactar con el resto de fuerzas para impedir a Bildu gobernar?
- No es la decisión del partido en Gipuzkoa, sino la del PNV y su ejecutiva nacional. Proponer a nuestros candidatos y programas y votarnos a nosotros mismos.
- ¿No hubiera preferido usted otro desenlace?
- Posibilidades numéricas había pero posibilidades políticas no, porque éstas partían de un planteamiento perverso de exclusión que no mira al nuevo tiempo político.
-¿Entiendo que aprueba, por tanto, la gestión postelectoral del GBB en este tema?
- Es que es una directriz del EBB.
- ¿Son un fracaso los resultados electorales de Gipuzkoa?
- Hemos incrementado el número de votos en más de 8.000, pero hemos perdido peso institucional y no tenemos la Diputación. En porcentaje de votos, con el concurso de Bildu y el reparto correspondiente, ha sido un mal resultado.
- ¿La figura del presidente del GBB, Joseba Egibar, sale debilitada de cara al proceso de renovación interna a final de año?
- La de los resultados es una cuestión más compleja, que afecta a todo el partido, no a una persona.
- ¿Le consta la existencia de sectores de su partido molestos con la gestión postelectoral en Gipuzkoa?
- Esa estrategia se comunicó a la asamblea nacional del partido, que no puso ninguna objeción.
- ¿En qué medida ha influido la estrategia del Batu Gaitezen en Gipuzkoa? ¿Ha podido diluir el perfil diferenciador del PNV respecto a Bildu?
- No voy a entrar en disquisiciones sobre las estrategias de cada territorio. Me preocupa más hacer un diagnóstico honesto para acertar con las claves de los resultados.
- ¿Y qué ha podido fallar ?
- No se puede decir que la sociología política de Gipuzkoa es diferente, pero quizás llevamos muchos años viviendo en un territorio con una carga política ideológica demasiado elevada sin que hayamos sabido transmitir a los ciudadanos qué es el gobierno de las instituciones y de los problemas del día a día que afectan a la gente.
- ¿El partido ha pecado de poner más énfasis en lo ideológico que en la gestión?
- No es eso. Estoy seguro de que se han dedicado a las cuestiones sectoriales, pero quizás eso no ha sido lo que más reflejo ha tenido en los medios de comunicación.
-¿No corre el PNV el riesgo de perder su imagen de partido de gobierno? ¿Dejar gobernar a Bildu en Gipuzkoa puede ser la antesala de un error histórico para ustedes?
- Si en Gipuzkoa sabemos hacer oposición en las cuestiones programáticas, seguiremos teniendo un perfil de partido de gobierno. Y en las Juntas, al contrario que en el Parlamento Vasco, el gobierno no tiene mayoría absoluta y ahí es posible el gobierno desde la oposición.
- El lehendakari y Basagoiti le ofrecieron el viernes colaborar para impedir que Bildu pare los proyectos estratégicos.
- Hay que dejar claro ante la ciudadanía el juego interesado del PSE y del PP. Hay que respetar la voluntad de voto de los guipuzcoanos. Y el PSE-EE no puede ocultar su debacle echando la responsabilidad a las espaldas del PNV. Dejémonos de monsergas y pongámonos a trabajar. Miremos las iniciativas que plantee Bildu o las que plantee cada grupo. El PNV está abierto a hablar con todas las formaciones sin excepción.
- O sea que usted no ve esa entente que proponen.
- ¿Para qué? ¿Para qué?
Nuevo escenario -¿En todo caso, está preocupado por la gestión que Bildu pueda hacer?
- No puede ser que el PNV, que ha hecho un esfuerzo por conocer los postulados del programa de Bildu, siga desconociéndolos, y que Bildu eluda su responsabilidad ante proyectos estratégicos diciendo que no son competencia de la Diputación de Gipuzkoa. Sí me preocupa porque Bildu es una amalgama de formaciones que han tenido posiciones contradictorias ante diversos proyectos estratégicos y uno no sabe cuál es el modelo de sociedad que identifica a Bildu como uno.
- ¿A la hora de decidir su política de pactos el PNV ha estado mirando a las elecciones vascas de 2013, y no ha querido dar pasos en falso respecto a Bildu?
- No, en absoluto. La presencia de Bildu es consecuencia de una postura clara que mantiene el PNV desde hace diez años contra la Ley de Partidos, no mirando a las elecciones autonómicas. Hay todo un modelo de sociedad diferente que nos distancia de Bildu para pensar que es posible una alianza a corto plazo.
- El nuevo diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, les ofrece una relación preferencial.
- El camino se demuestra andando. Garitano dijo que estaba también dispuesto a pactos puntuales con el PSE. No me voy a dejar engañar por un planteamiento que desde la izquierda abertzale se hace siempre al PNV.
- Por el contrario, los socialistas y Bildu parece que pueden coincidir en temas fiscales y sociales. ¿Podría abrirse una vía a futuro que pueda arrinconar al PNV?
- El lehendakari está apoyado por el PP. Me parecería curioso que estuviera más cercano a los planteamientos fiscales de Bildu. Está interesante el terreno político e institucional y ver cómo gestiona el PSE las contradicciones y en quién se quiere apoyar para marcar distancia con el PNV.
- ¿Usted hubiera expedientado a los ediles del PNV de Lasarte-Oria que apoyaron a Bildu y desbancaron al PSE de la Alcaldía?
- Todavía hay que ver cómo gestionamos esta situación, no doy este capítulo por cerrado. Cuando no se cumplen las directrices, partiendo del reconocimiento por quien lo ha incumplido, hay que pensar cuál es la manera de actuar posterior.
- ¿Pero cree que deben ser expedientados?
- La Ejecutiva nacional no tiene potestad si no media una denuncia ante los tribunales, que la puede poner cualquier afiliado. Hay que gestionar ese incumplimiento pero de manera interna.
- Lo ocurrido en Lasarte-Oria ha dejado muy tocada la relación entre PNV y PSE-EE.
- Es más una excusa. Detrás de lo de Lasarte-Oria se esconden otras cuestiones más espúreas, porque el PSE ha incumplido su directriz votando a Bildu en otro municipio en Vizcaya desplazando al PNV.
- Pero que la relación entre dos partidos tan importantes esté quebrada no es bueno para la política vasca.
- Venimos desde hace un año trabajando para un escenario de participación política plena para abordar un nuevo tiempo. Por ello, también abogamos por una relación normalizada entre los partidos. No es bueno que tengamos una distancia, que parece una sima, en las relaciones entre el PSE y el PNV, si queremos construir un nuevo tiempo.
- ¿Y qué va a hacer el PNV para reconducir la situación?
- Estoy dispuesto a sentarme con el PSE. Pero todos tenemos que reflexionar por qué se ha llegado a esta situación. Podemos hacer la lectura que queramos: el PSE puede remontarse a Lizarra o nosotros a la actitud del PSE en la gestión del pacto de Ajuria Enea o su salida del gobierno de Ardanza en 1998. Pero lo cierto es que ahora hay una distancia que me preocupa que sea como una sima. Y es obvio que lo sucedido hace dos años, con el ofrecimiento que hicimos al PSE para un gobierno de coalición, su rechazo y el posterior desplazamiento del PNV a la oposición, pese a ser la fuerza más votada, es una cuestión pendiente de hablar con el PSE.
- ¿Tiene previsto algún encuentro con el lehendakari para abordar este asunto?
- Que yo sepa no. Sé que va a hablar con los diputados generales para hablar de política fiscal. Y en lo referente a las relaciones políticas, ya que él está actuando más como secretario general del PSE que como lehendakari, yo estoy dispuesto a hablar siempre, sea como lehendakari o como secretario general.
- ¿El caso de Álava, donde si están dispuestos a desbancar a la lista más votada, la del PP, con el voto de Bildu, no es comparable a lo que ustedes querían evitar en Gipuzkoa contra la coalición?
- El PNV presenta su candidato y su programa. Y el PP en Araba podría no gobernar para toda la representación política. Lo hemos vivido en el pasado, con el castigo al que se ha sometido a los municipios del PNV.
- ¿Es optimista en que el PNV mantenga la Diputación de Álava?
-No funciono en el terreno de las cábalas. Hay que trabajar para conseguir el apoyo de EB en cuestiones de programas.
- ¿Qué van a ofrecer a EB?
- El ámbito de negociación prefiero que se lleve de manera discreta.
- ¿Pero van a ser generosos?
- No se trata de generosidad sino de mantener una mínima coherencia e intentar buscar que los puntos de acuerdo sean más que los de desacuerdo.
- ¿Es partidario de adelantar las elecciones generales, con un gobierno acuciado por la crisis?
- Necesitamos estabilidad pero no a cualquier precio. Si el PSOE quiere agotar la legislatura por interés partidista con medidas débiles no consensuadas con el resto de grupos, no va a ser el deseo del PNV agotar la legislatura.
- Si el Gobierno accede a consensuar medidas ¿sostendrá el PNV a Zapatero hasta marzo de 2012?
- Si el PSOE no es capaz de plantear pasos en dos ámbitos: la del nuevo tiempo para la convivencia con ausencia definitiva de violencia y la de una estabilidad para afrontar la gravísima crisis económica, no va a contar con el PNV y es mejor que convoque las elecciones.
"Quizá no sea un buen tiempo para pactos y en unos meses sea diferente"
“CATALUNYA FRENTE AL MURO CONSTITUCIONAL”